“Para que todos podamos estar sensibilizados”
- Por Tras Cartón
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En oportunidad del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y organizadas por integrantes del plantel del Centro de Salud y Acción Comunitaria (CeSAC) N° 22, se realizaron en la galería de entrada del edificio, ubicado en la calle Fragata Sarmiento 2152, de La Paternal, distintas actividades en las que tuvieron destacada participación la psicóloga Claudia López Mosteiro y las trabajadoras sociales Viviana Palumbo y Carla Lavagnino.
Es importante recordar que la fecha fue instituida por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993, en homenaje a la memoria de las hermanas dominicanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, asesinadas por la dictadura de Rafael Trujillo en 1960.
La principal actividad consistió en la inauguración de un banco rojo que ostenta la leyenda “En memoria de todas las mujeres asesinadas por quienes decían amarlas” pintada en letras blancas. Se trata de una especie de símbolo para concientizar contra la violencia de género que surgió en Italia en 2017 y se extendió rápidamente por nuestro país. También se exhibieron textos alusivos pegados en cartulinas rojas colgadas de una soga, según la añeja tradición de la literatura de cordel, y que además fueron leídos por el micrófono y transmitidos según la nueva modalidad del “susurro literario”, originada a principios de este siglo en París, en virtud de la cual se murmuran los textos al oído del interlocutor a través de un largo tubo de cartón.
Las palabras de apertura estuvieron a cargo de López Mosteiro, quien después de señalar que “en la Argentina sucede un femicidio cada 32 horas y esto es algo por lo que podemos hacer algo”, dijo que la inauguración de un banco rojo “busca que podamos compartir estos temas y sensibilizarnos, y de esto poder hablar”.
Y contó: “La idea acá surgió de Viviana y armamos un grupo entre nosotros para ver cómo poder instalarlo, así que queremos mencionar a todas las personas que participaron y que contribuyeron a conseguirlo, porque no fue cuestión de apretar un botón y aparecer el banco rojo”.
Así, agradeció “a la Dirección de Espacios Verdes del Gobierno de la Ciudad, que donó el banco, y en especial a su director, Ariel Iasge”; a “Adriana García, Romina Roldán y Leandro, quienes hicieron las gestiones para conseguirlo; a la Reserva Ecológica, donde nos cedieron el banco, en especial a los trabajadores que lo armaron, ya que se encontraba desarmado, y al gerente, Germán Ausina”; a “la Comuna 15, por haber trasladado el banco desde la Reserva hasta el Centro de Salud, en especial a su presidente, Jorge Lucchesi, y a Paula”.
Precisó que “hubo que reparar el banco, lijarlo y pintarlo, y lo hicieron los muchachos de la empresa de maestranza y mantenimiento, en especial Maxi y Esteban”, y que “también lo fijaron al piso”.
Posteriormente, Palumbo nos comunicó: “Tuvimos contacto con el proyecto del banco rojo, nos enteramos por otros lugares en que lo estaban haciendo y quisimos replicarlo acá”. Dijo que la idea es “sensibilizar sobre la problemática de la violencia de género, buscando una reflexión ciudadana acerca de que si la violencia se detiene a tiempo se puede evitar el desenlace fatal”.
A su vez, López explicó que “en el caso de la violencia contra las mujeres, la violencia física que llega al femicidio es el extremo, pero hay infinidad de formas de violencia que son fácilmente detectables si uno está atento y tienen que ver con el maltrato, con el ninguneo, con el control, con los celos, con la violencia económica…”.
Por su parte, Lavagnino opinó que “esta es una problemática en la que todos los profesionales tenemos que estar capacitados para poder detectarla y acompañar de manera interdisciplinaria y por supuesto interinstitucional, por lo cual es importante trabajar en la sensibilidad del tema al interior del equipo profesional”.
López advirtió que se trata de “situaciones tan complejas que, aun cuando una mujer se decida a denunciar, muchas veces termina siendo asesinada”, informó que “el 72% de las mujeres asesinadas había hecho una denuncia”, pero remarcó que “esto no quiere decir que la gente no tenga que denunciar sino que hay que seguir haciendo cosas, no alcanza con la denuncia”.
Admitió que “estas situaciones nos llenan de preguntas e inseguridades, porque a veces no se sabe bien qué hacer, hay protocolos y hay formas de actuar, pero la idea es que todos podamos estar sensibilizados y abiertos a esto”.
Por último, tras prevenir que “no es exactamente el mismo tema, pero también tiene que ver”, y refiriéndose a “todas las cuestiones que hubo en la última semana sobre la atención de la interrupción de los embarazos”, manifestó: “Confiamos en que el próximo gobierno a esto le va a dar una vuelta y lo va a poder legalizar; es una expresión de deseos, pero creo que estamos llegando a un punto en que la sociedad está cada vez más preparada para esto”.





