Fuerte aumento del boleto de subte
- Por Tras Cartón
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Desde ayer, el precio del pasaje de subterráneo es de $12,50, lo que representa un incremento del 66% sobre el valor anterior de $7,50. En cuanto al Premetro, el boleto pasa a costar $4, o sea un 60% por encima del precio anterior de $2,50.
Esto es así porque la Sala III de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad revocó la cautelar de la jueza de primera instancia Patricia López Vergara, que mantenía frenado el aumento de la tarifa de este medio de transporte.
Por lo que hace a la tarifa escalonada, la empresa Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) informó que el pasajero que realice de uno a veinte viajes por mes calendario deberá pagar $12,50; entre veintiuno y treinta, $10; de treinta y uno a cuarenta, $8,75, y de cuarenta y uno en adelante, $7,50.
La empresa informó además que continúan viajando gratuitamente los beneficiarios del boleto estudiantil, así como jubilados y pensionados, personas con discapacidad y personas trasplantadas y en lista de espera.
La magistrada había dictado la medida cautelar el 7 de mayo último, dando lugar a lo solicitado en la acción de amparo promovida por los legisladores Myriam Bregman y Patricio del Corro (ambos del PTS) y Claudio Dellecarbonara, dirigente de la Asociación Gremial Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), más conocida como Metrodelegados.
Ante las respectivas apelaciones presentadas por el Gobierno de la Ciudad y SBASE, el pasado martes 31 de julio la Sala III resolvió “hacer lugar a los recursos de apelación interpuestos y, en consecuencia, revocar la resolución apelada”.
Entre los fundamentos del fallo, se asegura que “el procedimiento seguido a fin de elaborar la tarifa técnica no aparece como manifiestamente arbitrario ni contrario a la normativa que lo regula”.
Se afirma también que “quien impugna las tarifas carga con la prueba de su ilegitimidad”, que “no basta con un conjunto de opiniones poco fundadas” y que “tampoco es suficiente aventurar hipótesis con ligereza”.
En el mismo sentido, se puntualiza: “Sin subestimar la posibilidad judicial de declarar la invalidez de las tarifas debido a la violación del debido proceso, no corresponde dejar sin efecto las resoluciones que aprueban un cuadro tarifario sobre la base de meras tachas al método empleado por la autoridad competente. La decisión no entra en sospecha por el hecho de que sea impugnada. Los actos administrativos regulatorios llevan consigo una presunción de legitimidad. Y pesa sobre quien los impugna la carga de demostrar que son inválidos”.
En otro orden, se sostiene que “el procedimiento seguido a fin de elaborar la tarifa técnica no aparece como manifiestamente arbitrario ni contrario a la normativa que lo regula”.
En conocimiento del fallo, esto dijo Dellecarbonara: “Esta resolución afecta a millones de usuarios que viajan todos los días, al permitir un tarifazo que resulta ilegítimo y a medida de los empresarios y el ajuste del Gobierno. Este aumento es parte del mismo ataque que venimos sufriendo los trabajadores del subte por parte del Gobierno”.
Por su parte, Del Corro escribió en su cuenta de Twitter, entre otras cosas: “Con esta resolución se beneficia Metrovías que no solo brinda un pésimo servicio sino que tiene a uno de sus principales socios, Benito Roggio, imposibilitado de salir del país por causas de corrupción en el caso Odebrecht. Los perjudicados somos los laburantes”.
Mientras todo esto pasaba, los principales dirigentes de Metrodelegados se encontraban en Roma, adonde viajaron para ver al papa Bergoglio, junto con el ex vicegobernador bonaerense Gabriel Mariotto. Se trata de los secretarios general y adjunto, Roberto Pianelli y Néstor Segovia, respectivamente, ambos conspicuos kirchneristas: el primero pertenece a Nuevo Encuentro, el partido de Martín Sabbatella, e Integra la dirección del sector de la CTA que responde a Hugo Yasky, en tanto que el segundo milita en el partido Miles, de Luis D’Elía.
El viaje, que los propios dirigentes se ocuparon de difundir, ha sido objeto de desfavorables comentarios, no solo porque se efectuó mientras los trabajadores del subte realizan medidas de fuerza en rechazo a la quita de la personería gremial, la firma de paritarias a la baja y los despidos y suspensiones, sino también porque tuvo lugar en pleno auge de la agresiva campaña lanzada por la Iglesia católica para impedir la sanción definitiva de la ley de interrupción voluntaria del embarazo.






