Y en el subte también
- Por Tras Cartón
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A partir de hoy, el boleto de subterráneo se suma al aluvión de aumentos que avanza sin contención sobre el exhausto bolsillo de los porteños, pues de los $14,50 vigentes hasta ahora pasa a costar $15,50. Este precio experimentará subas mensuales que, según la propuesta del Ministerio de Transporte de la Nación, lo elevarán en abril próximo a $21, con lo cual habrá acumulado un incremento anual del 180%,
Por otra parte, sigue funcionando el sistema de tarifa escalonada que brinda descuentos para usuarios frecuentes: así, quienes realicen de 21 a 30 viajes deberán abonar $12,40; de 31 a 40, $10,85, y de 41 viajes en adelante, $9,30. En cuanto al Premetro, el precio del pasaje es desde hoy $5,50.
Estos descuentos son acumulables con la Red SUBE, que aplica automáticamente reducciones al combinar dos o más medios de transporte en el área metropolitana en el lapso de dos horas; pero los descuentos de tarifa social de esta tarjeta no se aplican en el subterráneo, donde sí siguen vigentes los abonos maestro, estudiantil y social, así como la gratuidad para el boleto estudiantil y los pases para jubilados y pensionados, personas con discapacidad y personas trasplantadas o en lista de espera para trasplantes.
Cabe recordar que el aumento de hoy es el tercero de los dispuestos por la Resolución N° 3263, dictada por la empresa Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) el 9 de noviembre último, que estableció una serie de subas escalonadas que en ese mes elevaron la tarifa a $13,50 y en el siguiente a $14,50, y en febrero próximo la llevarán a $15,50.
Así las cosas, en el comunicado emitido en diciembre último por el Ministerio de Transporte de la Nación, en el que se anunciaba la suba de los pasajes de trenes y colectivos en el área metropolitana, se expresaba que “la tarifa propuesta para el subte de la Ciudad de Buenos Aires es de $2,50 más a partir de marzo y $2 más a partir de abril”.
Esta propuesta resulta insólita por varios motivos: en primer término, la red de subterráneos está fuera del área de competencia de ese ministerio nacional ya que, como se sabe, en 2012 pasó a la órbita de la Ciudad de Buenos Aires; en segundo lugar, aún no terminaron de aplicarse los aumentos dispuestos por SBASE y, en el tercero, se desconoce el hecho de que las leyes porteñas determinan que antes de cualquier variación en las tarifas debe llevarse a cabo una audiencia pública, a la que el Gobierno de la Ciudad no ha convocado.
Uno de los pocos que denunció esta irregularidad fue el legislador Sergio Abrevaya (GEN), quien escribió en su cuenta de Twitter que “en el caso de las tarifas hay una doble ofensa a la Ciudad: a los terribles aumentos, [el ministro de Transporte] Guillermo Dietrich sumó el anuncio del incremento del subte, algo que no le corresponde a él sino a la Ciudad”.
Además, formuló declaraciones periodísticas en las que sostuvo: “Dietrich nos fija a los porteños la suba de subte; él no puede anunciar ese aumento, no le compete. ¿Se olvida que fue secretario del Gobierno de la Ciudad? Si Dietrich quiere coordinar y anunciar los aumentos, la Nación debe hacerse cargo de los subsidios”.
Dijo también: “Dietrich está estafando a la Ciudad. Es un cinismo hablar de autonomía si él nos fija la tarifa pero nos obliga a los porteños y a las provincias a pagar los subsidios”.
En este último sentido, el legislador Patricio del Corro (PTS) precisó que “en 2018 hasta septiembre ya se habían abonado más de $3.000 millones en subsidios que no hacen otra cosa que llenar los bolsillos de [el titular de Metrovías, Aldo] Roggio, porque el servicio es decadente”.
Así las cosas, resulta llamativo el silencio de los habitualmente locuaces dirigentes de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), más conocida como Metrodelegados; solo Claudio Dellecarbonara, miembro del Secretariado Ejecutivo de esa entidad, se manifestó, y dijo que “es evidente que este servicio no puede seguir funcionando así con aumentos que solo llenan el bolsillo de la empresa” y que “el subte es un servicio que podemos gestionar los trabajadores y los usuarios y poner por delante un servicio eficiente y de calidad, y no los negocios de un puñado de empresarios”.
En este contexto, no está de más señalar que en la sesión del 6 de diciembre último la Legislatura de la Ciudad Autónoma aprobó, con 33 votos de la mayoría oficialista y la oposición de todo el arco opositor, la Ley N° 6102 que, a instancias del jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, dispone la prórroga por un año del contrato de concesión del servicio de operación y mantenimiento de los subterráneos a la empresa Metrovías hasta diciembre de este año.
Al respecto, Abrevaya y María Rosa Muiños (Bloque Peronista) presentaron un proyecto alternativo, que propicia que la operación y mantenimiento sean otorgados a la Empresa Autopistas Urbanas S.A. (AUSA), en tanto que un año antes los bloques de Unidad Ciudadana y de Evolución ya habían presentado sendos proyectos para que el servicio pase a ser operado por el Estado a través de SBASE, y el Frente de Izquierda también produjo el suyo, que plantea la estatización bajo gestión y control de los trabajadores y usuarios.