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IVE: las palabras de los senadores porteños

IVE: las palabras de los senadores porteños

Como se sabe, en la reciente sanción de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), los tres senadores por CABA –Guadalupe Tagliaferri (JxC), Martín Lousteau (JxC) y Mariano Recalde (FdT)– votaron a favor. A continuación, reproducimos algunos de los pasajes de sus discursos previos a la votación de las históricas jornadas del 29 y 30 de diciembre.

Tagliaferri, la primera de los tres en tomar la palabra, sostuvo: “Este proyecto y este debate tienen que ver con entender la necesidad que tenemos las mujeres de ampliar nuestras libertades, luchando contra cualquier imposición, para que podamos elegir libre y autónomamente nuestros proyectos de vida”.

Además, la senadora argumentó: “No podemos seguir forzando a mujeres y niñas a continuar adelante con un embarazo no deseado. No podemos obligar a nadie a que transite su vida como nosotros creemos que la debe transitar o, peor aún, como nosotros transitamos nuestra propia vida. El proyecto de la maternidad debe ser elegido, no puede ser impuesto, porque cuando lo imponemos, además de limitar el desarrollo de millones de mujeres y niñas, estamos interrumpiendo sus trayectorias educativas y laborales. En definitiva, estamos limitando el desarrollo de un país. Sometiendo a estas mujeres a que lleven adelante una vida que no quieren, donde sus libertades son cercenadas y sus posibilidades de desarrollarse son difíciles; sumado a la pobreza, es un círculo vicioso que nos sigue atrasando, también, como país. Soy una convencida de que el Estado debe fomentar y garantizar todas las autonomías de las mujeres: la autonomía física, la autonomía económica y la autonomía en la toma de decisiones. Solamente fortaleciendo estas autonomías la Argentina podrá crecer en plenitud. Hoy son muchas las mujeres que están afuera de este Congreso y que nos vienen a pedir acá, en este lugar, que dejemos de imponer. Un Congreso que tiene la enorme responsabilidad de decidir si nos van a permitir seguir avanzando hacia la igualdad de derechos o si vamos a vivir en el pasado, cuando los varones eran los que nos tutelaban y nos decían cuándo, cómo y en qué situaciones ellos creían que podíamos abortar, legalmente, un embarazo”.

Cerca del final de su intervención, exhortó con mayor vehemencia a sus pares: “Les dije que hoy tenemos una misión histórica: garantizar el acompañamiento a absolutamente todas las mujeres, a cada una de ellas en sus situaciones y sus realidades. No vamos a poder avanzar si seguimos imponiendo, si seguimos criminalizando, si seguimos estigmatizando y, sobre todo, si seguimos obligando a las mujeres a la clandestinidad”.

Por su parte, a modo de interpelación, Lousteau expresó: “Les voy a pedir a quienes todavía dudan que mediten acerca no solamente del presente, sino que mediten también acerca del pasado, del futuro y que mediten, a la hora de tomar su decisión, acerca de cómo se va a ver este presente cuando lo veamos desde el futuro. Y se lo digo especialmente a los miembros de mi partido. ¿A qué derechos se oponen? A la ampliación de derechos de las mujeres y de las personas gestantes, en este caso. Y la verdad es que, a esta altura, me parece llamativo, me parece increíble. Somos 45 millones de argentinos este año, y hay 23 millones de mujeres”.

Casi en el cierre de su alocución, resumió: “Yo nunca voy a menstruar, nunca me voy a embarazar, nunca voy a vivir los cambios corporales que implica un embarazo, nunca voy a tener un subidón hormonal, nunca se va a modificar el curso de mi vida por esa cuestión, nunca voy a dar a luz y nunca voy a tener que estar ante la tremenda disyuntiva de tener que abortar o no. Por eso, en nuestro espacio político, confiamos plenamente no en el colectivo de mujeres, sino en todas y cada una de las mujeres, en cada mujer para decidir frente a esa decisión de vida tan difícil, que es la mejor persona indicada y que nadie le tiene que decir qué es lo que debe hacer, y que lo que el Estado debe hacer es estar a disposición en cualquier circunstancia, ya sea decida tenerlo o decida no tenerlo, y este es el caso de los dos proyectos que estamos tratando hoy”.

El tercero y último de los senadores porteños en hablar, Recalde, manifestó: “La discusión no es aborto sí, aborto no. El aborto existe y hoy se practican entre 350.000 y 500.000 abortos por año. Más de mil abortos por día, todos en clandestinidad. Y si no tenemos una cifra más precisa es, justamente, por la clandestinidad y la oscuridad a la que deben recurrir las mujeres que quieren interrumpir un embarazo en la Argentina. La discusión, entonces, es si queremos que sigan siendo clandestinos o no. Esa es la discusión”.

Y afirmó: “Si hoy estamos discutiendo este proyecto de ley, no fue magia. Es el resultado de la lucha del movimiento feminista: de las pibas, las mujeres y las diversidades; de mis compañeras que todos estos años pelearon para que esta discusión y esta ley sea realidad. Un movimiento que se consolidó en el marco de 12 años de empoderamiento popular, de empoderamiento de las mujeres, de politización de las juventudes y de un proceso de ampliación de derechos con leyes fundamentales para las mujeres y las diversidades, como la ley de educación sexual integral, la ley de parto respetado, la ley de matrimonio igualitario, la ley de identidad de género, la ley de protección integral contra la violencia de género, entre otras tantas leyes que se sancionaron en esos doce años y medio”.

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