“Estamos peleando por nuestro derecho”
- Escrito por Victor Pais
- Tamaño disminuir el tamaño de la fuente aumentar tamaño de la fuente
Desde el pasado 16 de enero, día en el que el Grupo Clarín anunció el cierre de Artes Gráficas Rioplatense (AGR), la determinación de permanecer en la custodia de la planta, asumida como tarea indeclinable por la mayoría de los 380 trabajadores despedidos que se desempeñaban en ella hasta tanto sean reincorporados, es un hecho que repercute mucho más allá de los límites del barrio de Pompeya, donde está radicado dicho establecimiento. A propósito del tema, dialogamos con Hernán de Mieri, Ariel Caruso y Javier Prado, tres de los trabajadores en lucha.
Numerosas organizaciones gremiales, estudiantiles y políticas han participado codo a codo con ellos en movilizaciones; personalidades de la cultura se han manifestado públicamente en apoyo al reclamo; la campaña “No compre” para que no se adquiera el diario Clarín los domingos ni ninguna de las revistas que se imprimen en los talleres de AGR tuvo una notoria visibilidad y hasta se consiguió, en virtud de esa gran solidaridad popular, generar retrasos y complicaciones en la distribución del mencionado matutino. Hoy, los trabajadores de AGR que pelean por ser reincorporados a sus tareas se encuentran repartidos en dos grupos: los que quedaron del lado de adentro de la planta y los que ya no pudieron ingresar y hacen el aguante del lado de afuera. Como de Mieri pertenece al último grupo y Caruso y Prado al primero, y como el enrejado de la planta permanece estrictamente cerrado “para que no entre ninguna persona ajena al conflicto” y no ofrecerle argumentos a la empresa para que refuerce sus acusaciones de violación de propiedad, fue junto a aquel donde tuvo lugar la entrevista.
Nuestros tres interlocutores son maquinistas. De Mieri, con 17 años en la empresa, operaba con una máquina encuadernadora de marca Muller; Carusso, que está desde hace 15 años, con una cortadora de pliegos Lammers, y Prado, que ingresó hace cuatro años y también se desempeñaba en encuadernación, manejaba una máquina digital de última generación, de marca Harris y de la que solo hay dos en el país.
-¿Qué se producía en esta planta hasta el momento del cierre?
Ariel Caruso: -Con respecto al trabajo que se realiza acá, tenemos la revista Viva, la revista Rumbos, que sale con el Clarín del interior, la revista Genios…
Hernán de Mieri: -Tiki, tiki, Susana, Elle, manuales… Los trabajos son infinitos. Trabajo es lo que sobraba acá. Por eso nosotros denunciamos el cierre trucho de esta empresa. Lo que más nos interesa que se sepa es que Clarín, arbitrariamente, por el solo hecho de que no le gusta la organización que teníamos como taller, como compañeros, con la comisión interna, hace este cierre totalmente fraudulento y deja 380 familias en la calle. Por el solo hecho de romper una organización gremial.
Ariel Caruso: -No solo hacemos trabajo de Clarín, sino también para otras empresas, como folletería de supermercado, casas de cosméticos, guías telefónicas. Tenemos todo lo que sale con Clarín y con el suplemento, y trabajo de otras empresas.
-AGR publicó un comunicado donde sostiene que el “mercado de impresiones comerciales masivas” está en crisis y que durante los últimos años la Comisión Interna de Delegados rechazó todo lo que se le propuso para preservar la sustentabilidad del taller. ¿Qué dicen ante eso?
Hernán de Mieri: -Yo lo que te puedo decir es que ellos están moviendo gente de máquina en máquina, no pudiendo cubrir todavía todas las máquinas. Y están enviando trabajos a otras empresas donde pagan menos impuestos, que no están organizadas… 17 máquinas son las que hay acá y ellos están tercerizando el trabajo. La propuesta de Clarín en sí fue “vamos a tercerizar el trabajo”; o sea, “vamos a despedir gente para precarizar”.
Ariel Caruso: -Nosotros queremos que se respete el convenio. Eso es algo que a la empresa no le cerraba.
-¿Es cierto que las máquinas de acá están en una situación de inferioridad con respecto a las de otras empresas?
Ariel Caruso: -No. Ellos decían también que no pueden competir con los talleres precarizados, pero son ellos mismos los que les llevan los trabajos a esos talleres y los alimentan. No es que están compitiendo, sino que ellos los están abasteciendo.
Javier Prado: -De aquí se querían llevar las máquinas Gloria y Muller para armar otro taller paralelo. Como no pudieron, se llevaron el servidor donde tienen todos los laburos. ¿Para qué se lo llevaron? Sabiendo que generaban el conflicto laboral, ellos planearon seguir haciendo impresiones en otros lados.
Hernán de Mieri: -Sacaron el lunes pasado, después del cierre, la revista Tiki-Tiki con la inscripción “impreso en Artes Gráficas Rioplatense”. Nosotros aquí no la imprimimos, estamos esperando a la patronal para encender las máquinas.
Ariel : -Anteriormente a este conflicto hicimos denuncias laborales en cuanto a que la empresa derivaba trabajos a otros talleres. Llegamos a una audiencia y la empresa no planteó “crisis económica”, no presentó ningún balance, no habló de necesidad de despidos. Y ahora, de un día para el otro, decidió cerrar las puertas.
-Ustedes lo que estarían denunciando en que en realidad es Clarín quien no acepta la negociación laboral…
Ariel Caruso: -Ellos dicen: “Ustedes se paran en el convenio que es del año 89 y no se actualizan. Estamos en el año 2017 y tenemos que hacer cambios”. Pero el cambio que ellos pretenden es ir para atrás. No el progreso social.
Hernán de Mieri: -Lo que nosotros vemos es que es una bajada del Gobierno mismo. El tema de flexibilizar los convenios laborales, en donde uno tiene que hacer el doble por la mitad del sueldo, donde uno tiene que cumplir más horarios por ahí sin cobrar horas extras. Creo que viene por ahí lo que pretenden.
-¿Y el papel de los sindicatos?
Hernán de Mieri: -Hoy por hoy el papel de los sindicatos viene con un rol lento. Hemos tenido colaboración de algunos sindicatos. De nuestro sindicato [la Federación Gráfica Bonaerense] hemos tenido ayuda para el fondo de lucha. Pero los tiempos que manejan ellos no son los tiempos que manejamos nosotros. Nosotros tenemos una urgencia hoy por hoy que es solucionar este conflicto, que por ahí no es de primera urgencia para el sindicato.
Ariel Caruso:- La comisión interna estuvo reunida con la CGT, con el tridente y una comisión directiva. Se le pidió un paro general, no con respecto solo a nuestro conflicto sino a la situación de varios trabajadores que hoy están pasando esta situación o peor. Esperamos que tomen la decisión del paro general, lo que es medio difícil porque vemos que la CGT está como en un romance con el Gobierno, porque están frenados, hay muchos despidos y no dicen nada. Cuando se habló de impuesto a las ganancias también se hablaba de una cosa y terminaron arreglando otra. Es como que la CGT está de la mano con lo que el Gobierno pretende implementar.
Hernán de Mieri: -Esperamos que tomen una decisión al respecto. Nosotros desde acá promovemos el paro general por todo lo que está pasando en el país.
-Cuéntennos cómo se llegó a la instancia de la toma.
Ariel Caruso: -Antes que todo queremos aclarar que no es una toma, sino que es una permanencia pacífica en el lugar de trabajo, cuidando los puestos de trabajo y las maquinarias, porque la empresa nos acusa de que acá adentro está la comisión interna con cuarenta delincuentes que no trabajan en la empresa. Acá estamos todos trabajadores…
Javier Prado: -…cuidando las máquinas y manteniendo el lugar limpio y mejor de lo que estaba cuando estábamos trabajando. Están todos los sectores ordenados y las máquinas limpias. Con guardias que hacemos los compañeros para que nadie ande cometiendo descuidos. Todos tratando de tener seguridad y la fábrica en condiciones como para seguir trabajando. Porque acá hay muchos trabajos que están pendientes para entregar y se dejaron las máquinas preparadas como para seguir trabajando. No es que se quedaron sin trabajo. No sé cuál fue la estrategia que tenía pensada la empresa. Tal vez cerrar y dejar a todos afuera y traer gente precarizada y volver a arrancar y terminar esos trabajos. Acá hay muchos trabajos que ya están listos para terminar de encuadernar y salir a la calle.
–Entonces, ¿pueden hacernos un relato más o menos ordenado de los hechos?
Hernán de Mieri: -El lunes 16 [de enero], después de haber hecho guardia el fin de semana, la gente de seguridad pone un cartelito en la puerta que dice: “El que quiere la indemnización llamar a tal lugar, la empresa está cerrada”. Entonces nosotros hacemos esta toma pacífica. Vuelven los chicos acá al lugar y desde afuera nosotros empezamos a tratar de hacer que nos escuchen, ver por dónde seguía este conflicto. Nos dan una reunión en el Ministerio de Trabajo al día siguiente. Una reunión que sale muy rápido. La mayoría de los que estaban afuera fueron a la reunión del Ministerio. Yo me quedé acá, y mientras se dilataba la reunión del Ministerio, sin ninguna orden judicial y sin ningún tipo de reparo, la policía empezó a tratar de sacarnos de acá, de la puerta, a tratar de vallar y separarnos de la reja a los que estábamos afuera, a todo el apoyo que teníamos también. Lo que trató de hacer la policía fue separar a la gente como para después ingresar.
Javier Prado: -Una situación desesperante para los compañeros que estaban adentro porque empezaron a reprimir a los familiares con gases lacrimógenos, como para lograr que la gente que estaba adentro salga a defender a su familia. Y había mujeres y chicos.
Hernán de Mieri: -Gases lacrimógenos, balas de goma a los que estaban afuera y a los que estaban adentro. Y los chicos volvieron rápido del Ministerio porque sabían lo que estaba pasando acá. Logramos recuperar la puerta… Empezamos a pedir la orden judicial que tenían que tener para desalojarnos y no tenían ninguna orden. Nosotros, la verdad es que lo vemos como que Magnetto levantó el teléfono, y dijo: “Bullrich, mandame la policía y sacame la gente de acá”. Esto fue algo mandado directamente por alguien de arriba, Macri o la ministra de Justicia. Pudimos detener la represión. Muchos medios se acercaron cuando fue la represión y después del día de la represión los medios dejaron de hablar del conflicto. Había un cerco mediático que nosotros poco a poco vamos rompiendo y vamos informando en el boca a boca. Vamos caminando, hacemos recorridas, las redes sociales… Hicimos recorridas juntando dinero para el fondo de lucha y también hablamos del conflicto. Pedimos que se vea nuestra página de Facebook Trabajadores de AGR Clarín, donde está todo el conflicto detallado. Estamos hoy por hoy peleando con un monopolio gigante que es Clarín, que tiene agarrados a la mayoría de los medios de prensa por ser el dueño de papel prensa. Ejerce mucho poder sobre los demás y nosotros estamos peleando desde acá humildemente contra eso.
Javier Prado: -Y hablando de órdenes judiciales y favores políticos tenemos dos camionetas que están haciendo espionaje con escuchas, intervenciones telefónicas. Y han ido a hablar con esas personas que son policías y no tienen orden judicial y están ahí. Me parece que todos pagamos impuestos para que esa gente haga otro tipo de trabajo, no para que vengan a hacer espionaje a los trabajadores.
Hernán de Mieri: -También tenemos camionetas de la policía todos los días, constantemente. Son entre tres y ocho camionetas siempre.
Ariel Caruso: -No solo eso, sino que la redacción de Clarín y la planta Zepita, donde se imprime el diario, está toda sitiada por la policía. Hay vallado y policía en toda la manzana.
-¿Tienen temor de que los trabajadores de esas áreas se solidaricen con ustedes?
Ariel Caruso: -Más que temor es para darle un mensaje a la gente que trabaja ahí: “Miren que, si ustedes se plantan, acá está la policía”. Porque nosotros no tenemos pensado ni teníamos pensado ir a manifestar ahí.
Hernán de Mieri: -También sabemos del miedo que le tienen el grupo Clarín y el señor Magnetto a la organización de los trabajadores. Hace algunos meses, la comisión interna de AGR se reunió con las comisiones internas de todos los empleados de todas las empresas del grupo Clarín. Hicieron un plenario de delegados, y nosotros creemos que un poco el cierre de esta empresa viene por ese lado. Por el miedo que le tienen a la organización de todos los trabajadores. El trabajo que ha hecho la comisión es impecable. Ha hecho respetar el convenio y ha hecho que nos paguen las paritarias. La empresa, directamente, lo que hizo durante muchísimos años es ni siquiera pagar el aumento paritario que firmaban ellos junto con el sindicato.
Ariel Caruso: -Clarín daba un 8% mientras el gremio sacaba un 14%. Al año siguiente de nuevo el gremio sacaba un 15% y Clarín daba un 10%.
Hernán de Mieri: -El gerente [Raúl Scialabba] mismo de ese entonces, en una ocasión en que nosotros pretendíamos hacer una asamblea, se metió en la asamblea, increpó a todos, y bueno, nosotros reaccionamos. Le dijimos que reincorpore a las tres personas que habían despedido en ese momento. Pero la amenaza era constante mediante los jefes y hasta el mismo gerente bajaba a amenazarnos a todos juntos con una impunidad terrible. Gracias a la comisión y a la unión de los compañeros fuimos logrando revertir eso y eso es lo que Clarín no puede aguantar.
-¿Cuáles son los factores que contribuyen a que esta lucha se sostenga en el tiempo y no decaiga?
Hernán de Mieri: -Muy importante para nosotros es el fondo de lucha. Nosotros también necesitamos llevar un poco de alimento a nuestras familias. Y también el aporte de los partidos que nos están ayudando, que no proponen, que solo colaboran, que solo están abrazando este conflicto con solidaridad. Han venido camionetas llenas de comida y hemos repartido bolsones de comida entre todos los compañeros, más el dinero del fondo de lucha, y vamos haciendo recorridas y buscando por los distintos lugares. Ayer estuve en la Facultad de Arquitectura comentándoles a los alumnos el conflicto y obtuvimos un dinero importante de ahí, y vamos yendo a distintos lugares. Y el factor de unidad también. El principal es la unidad nuestra, el saber que esto es un cierre trucho, que esto es algo que Clarín no puede hacer, que es totalmente ilegal y que estamos peleando por nuestro derecho y estamos peleando por una causa realmente justa.
-¿Cómo enfrentan la posibilidad de una nueva represión?
Hernán de Mieri: -Quedamos bastante asustados por ese tema. Es un tema muy sensible para nosotros. Enseguida llega a haber un movimiento policial, nos avisamos enseguida, nos alertamos.
Javier Prado: -Claro, pero contale también por qué, porque esto no es solamente por esta represión, sino también por conflictos anteriores en que les han mandado el grupo GEO a los compañeros, hasta helicópteros controlando acá, tratando de desalojar…
Hernán de Mieri: -En el año 2004 hubo un conflicto grande. Nosotros trabajábamos con semana desplazada, que es otra ilegalidad que viola el convenio colectivo a la que recurría el grupo Clarín. Según el convenio colectivo, este es un taller de obra y se trabaja de lunes a viernes. Clarín lo interpretó como quiso el convenio colectivo. Yo tenía franco, por ejemplo, jueves y viernes; el compañero tenía franco lunes y martes; iban cubriendo todos los días con gente adentro de la planta sin pagar horas extras, por supuesto. En el 2004 los delegados de turno llegan a un conflicto por esa situación; en dos días estaba el grupo GEO, helicópteros… Nos sacaron a palazos, como quien diría.
Ariel Caruso: -La comisión interna queda fuera del taller, quedamos sin representantes. Despidieron a la comisión interna y a 120 personas, 120 compañeros, porque se había dictado una conciliación obligatoria, pero sin tareas adentro del taller. Después la empresa iba eligiendo a qué compañero iba convocando para que vuelva al puesto de trabajo. 60 compañeros quedaron despedidos junto con la comisión interna. Estuvieron siete años fuera de la empresa hasta que dictaron la orden de reincorporarlos.
Hernán de Mieri: -Estaba incluido Pablo Viñas [secretario general de la comisión interna]. No era delegado de esa comisión, pero sí era concejal por la lista Naranja y tenía fueros. La empresa lo despidió a él también, no lo quería reincorporar; estuvo siete, ocho años peleando su reincorporación, pero bueno, la logró y ganó las elecciones. Todos los compañeros lograron la reincorporación.
-¿Cuál es el papel de las familias de los trabajadores?
Hernán de Mieri: -El papel de nuestras familias es muy importante, es central para nosotros. Se formó la comisión de mujeres, donde participan esposas y novias, es la comisión de familias.
Ariel Caruso: -Se armó el buffet solidario y el acampe, donde las compañeras que pueden se quedan a dormir, nos visitan nuestros hijos, acá al lado, en la parte de afuera.
¿Qué respuesta han encontrado en el vecindario?
Ariel Caruso: -Los vecinos acercaron colchones, toallas..
Javier: -La verdad es que esto es increíble. Ver que gente que no tiene nada que ver con el conflicto este, que ni te imaginás… Vienen familias: “¡Fuerza, chicos!”… Te conmueve mucho esos momentos, que ves que se arrima gente que no tiene nada que ver con tu problema, ¿no? Porque lamentablemente el argentino es así: hasta que no lo sufre uno, no tiene un problema uno, no lo ve. Acá se arrima gente de todos lados. La verdad, yo nunca pensé que iba a tener tanta magnitud. Si bien sabíamos con quién nos metíamos, era más que nada para defender nuestra fuente de laburo.
-Porque en algún lugar esa gente comprende que el problema de ustedes no es solamente el problema de ustedes…
Javier: -Sí, eso es lo que vos te vas dando cuenta. Primero arrancás defendiendo tu puesto de laburo, después vas viendo, hablando con la gente de afuera, con el acompañamiento y con lo que te van diciendo; te vas concientizando de que tu problema es el problema de muchos.